Sin restricciones de divisas.
No se requiere la presencia de los clientes.
No es requerido presentar declaraciones.
Ventajas tributarias.
No es necesario depositar o pagar el capital registrado.
Sin restricciones de nacionalidad.
Bajos costos de constitución.
Contabilidad flexible.
No se requiere licencia comercial para actividades en el extranjero.
Rápido tiempo de constitución.
La identidad de los accionistas es privada.
Seguridad en los certificados de acciones.
Bajos costos de mantenimiento.
Flexibilidad en las reuniones de la sociedad.
Privacidad.