Privacidad de los beneficiarios.
No es obligatorio depositar el capital autorizado de la fundación.
No es requerido presentar declaraciones por actividades fuera de Panamá.
Flexibilidad de gestión.
Lirbos y Registros Contables pueden conservarse en el extranjero.
Planificación de patrimonio.
Es posible transferir una fundación extranjera hacia Panamá.
Bajo costo de constitución y mantenimiento.
Protección de bienes.
Los miembros pueden ser personas o entidades corporativas.
Una estructura legal para holding, superior a otros vehículos.
Rápido tiempo de constitución.
Ventajas tributarias.

Panamá, como muchos otros centros financieros, sólo grava el ingreso producido o generado por actividades económicas realizadas dentro del país. Por consecuencia, alguien que utilice una Fundación Privada panameña fuera de Panamá no estará sujeto a pagar impuestos dentro de Panamá, a excepción del impuesto de tasa única anual de US$400.

Importante: Lo anterior se refiere solo obligaciones tributarias en Panamá. El cliente deberá consultar con un especialista legal o fiscal en su país de residencia o nacionalidad para asegurarse que está cumpliendo con sus responsabilidades tributarias locales.