Costos competitivos.
Sin requerimiento de un tonelaje mínimo.
Todas las nacionalidades son aceptadas.
Posible registro doble.
Registro preliminar de títulos e hipotecas.
Aceptado por las principales sociedades de clasificación.
Ventajas tributarias.
Registro provisional para naves en construcción.
Ventajas para embarcaciones de placer.